mesa navidad
¡Año nuevo! A preparar la mesa.
Buenas vibras y armonía. Intentaremos armar una mesa que refleje animo festivo para nuestra cena de fin de año.
El vestido de la mesa, el mantel. En esta ocasión, no sólo su función, también su representativo decorado, lo convierten en una pieza fundamental. Si bien el mantel blanco es el “protocolar” por excelencia, para las fiestas navideñas se admiten los manteles coloridos hasta en las mas formales reuniones.
Las servilletas, combinadas con el mantel, para la cena deberán ser grandes y se colocan a las izquierda de cada plato. No pueden faltar algunas de repuesto, a mano de la anfitriona, para reemplazar las que posiblemente se caigan al suelo durante la comida.
El centro de mesa, no puede faltar. Podemos lucir velas, flores, hojas verdes o doradas, estrellas, adornos navideños y arreglos de todo tipo. Para las fechas, los colores simbólicos suelen ser verde, rojo y dorado, pero podemos lucir lo que más nos guste, con estilo y buen gusto. Siempre procuremos que el aroma de las flores o velas no sea demasiado fuerte para que no impida disfrutar de la comida y que los tamaños no sean demasiado grandes o altos para evitar que estorben la vista entre los comensales en la mesa.
Cubiertos y cristalería, para navidad y año nuevo, luciremos aquellos juegos de cubiertos y copas que tendemos guardados. ¡Sin duda ¡es una ocasión especial! Cubiertos de plata, copas de cristal, ¡impecables! Las cantidades y los tipos de cubiertos y copas que escogemos, serán determinados por las cantidades y tipos de comidas y bebidas que se van a servir en la cena, según el menú. Tenedores, a la izquierda del plato. Cuchillos y cucharas, a la derecha. Colocamos cada uno de los cubiertos “de afuera hacia adentro” del plato, para que sean tomados en ese orden por el comensal a la hora de comer, de acuerdo al menú. Los cubiertos de postre pueden ubicarse junto a los demás, al final (los mas cercanos al plato), o pueden ubicarse horizontalmente en la parte superior del plato principal. Si servimos postre relleno, colocamos tenedor y cuchara de postre, el tenedor con el mango hacia la izquierda y, adelante de él, la cuchara con el mango hacia la derecha del comensal.
Ubicación de las copas: si bien la cristalería al igual que la cubertería va a ser elegida de acuerdo al menú, no llevaremos más que cuatro copas a la mesa: la de agua, la de vino tinto, la de vino blanco y la de champagne, que se ubicarán en ese orden, en la parte superior derecha del plato principal de cada comensal.
¡A preparar la mesa!
¡FELIZ AÑO NUEVO!
M. Lucrecia