…después de pensar un poco
…“El hombre provoca sus propias calamidades y después protesta contra los invitados inoportunos, por haberse olvidado de cómo, cuándo y dónde escribió y envió las invitaciones. El tiempo jamás olvida; y en el momento oportuno, entrega cada invitación en la dirección correcta, conduciendo a cada invitado a casa de su anfitrión.
El rayo jamás caerá sobre una casa si la casa no lo atrae. La casa es tan responsable como el rayo de su propia ruina. Un toro jamás corneará a un hombre si el hombre no le invita a ensartarle. Y en verdad, aquel hombre debe responder por su sangre más que el toro. El asesinado afila el puñal del asesino y ambos ejecutan la puñalada final.”

Extraido de “El Libro de Mirdad” de Mikhaïl Naimy.